El material químicamente tratado (en este caso, la tela) es sensible al sol o cualquier tipo de luz UV. La tela sensibilizada que se expone al sol, reacciona y se vuelve azul una vez procesada. Cualquier cosa que proyecte una sombra o bloquee el paso de la luz a la tela, hará que esta zona no se revele y permanezca blanca. En el caso de un negativo impreso en acetato (una foto en blanco y negro, con los colores invertidos, impresos en una hoja de plástico delgada y transparente), las partes de la imagen que son negras densas permanecerán blancas en la impresión final, lo que es gris aparecerá en azul claro, y las partes de la imagen que son claras (no tienen tinta impresa en el acetato) se procesarán en un azul profundo en la impresión final. Posibles alternativas al uso de fotografías; Usando cualquier cosa que no deje que pase la luz del sol a la tela sensibilizada, esto puede ser algo como una hoja, tijeras o un dibujo en una lámina de acrílico, panel de vidrio, etc.